
Literacidad digital e IA generativa en bachillerato: investigación-acción
Virtualis. Revista de cultura digital
Tecnológico de Monterrey, Dirección de Investigación de la Escuela de Humanidades y EducaciónLa irrupción de la inteligencia artificial generativa (IAG) en la educación media superior plantea retos pedagógicos en contextos atravesados por la desigualdad estructural en el acceso a la tecnología. El objetivo de este artículo es presentar el diseño y la fundamentación teórico-metodológica de una intervención orientada al desarrollo de literacidad digital crítica en bachillerato. Metodológicamente articula la investigación-acción educativa (Elliott, 2005) con una revisión sistemática de la literatura bajo el protocolo PRISMA 2020 y una pregunta de investigación formulada mediante el modelo PICO. La intervención, en proceso de implementación con 45 estudiantes de una Escuela Preparatoria Oficial No. 111, del Estado de México, se organiza en cuatro fases: diagnóstico, búsqueda académica, lectura situada y co-creación de un texto literario. Los resultados preliminares del diagnóstico revelan vulnerabilidad epistémica: el 45.9% no reconoce las alucinaciones de la IAG y el 35.1% ha entregado trabajos generados íntegramente por IAG. Se discute la pertinencia de articular escritura creativa asistida por IAG, lectura culturalmente situada y producción multimodal como aporte a los estudios de cultura digital en contextos subrepresentados.

En un diagnóstico aplicado a 45 estudiantes de bachillerato en una
 comunidad rural mexicana, el 45.9% no reconoce que la inteligencia
 artificial generativa (IAG) puede inventar datos, citas o referencias
 inexistentes, y el 35.1% admite haber entregado como propio un trabajo
 generado íntegramente por ella. Estos datos condensan la tensión que
 motiva el presente trabajo: la IAG se ha incorporado a la vida escolar
 cotidiana sin que medien las competencias críticas necesarias para
 interrogarla. Su incorporación a los procesos educativos configura un
 cambio de paradigma que transforma la manera de leer y escribir con
 dispositivos digitales y plantea un debate crítico sobre el impacto de
 la IAG en la comprensión lectora.

Esta situación exige una reflexión crítica desde las ciencias
 sociales. Holton, R. (2023). Artificial intelligence and the problem of radical uncertainty. En S. Lindgren (Ed.), (pp. 56-66). Edward Elgar Publishing. Holton (2023) advierte que la IAG, entendida como proceso
 autónomo, ofrece respuestas a la incertidumbre menos sólidas que la
 inteligencia humana situada en instituciones y prácticas
 interpersonales. En esa línea, Domínguez-Caiza, J. L. (2025). El reto de la inteligencia artificial ante la investigación en ciencias sociales. (1), 60-70. Domínguez-Caiza (2025) identifica la
 falta de conocimiento técnico y las preocupaciones éticas como
 obstáculos para la integración crítica de la IAG en las ciencias
 sociales latinoamericanas. Si los y las estudiantes incorporan la IAG
 sin competencias para reconocer sus alucinaciones, sesgos o límites,
 la herramienta puede operar como sustituto, y no como mediador, de la
 lectura y la escritura (Walter, Y. (2024). Embracing the future of artificial intelligence in the classroom: The relevance of AI literacy, prompt engineering, and critical thinking in modern education. (1), Artículo 15. Walter, 2024; Wu, D., y Zhang, J. (2025). Generative artificial intelligence in secondary education: Applications and effects on students’ innovation skills and digital literacy. (5), Artículo e0323349. Wu y Zhang, 2025).

El presente artículo expone el diseño y la fundamentación
 teórico-metodológica de una investigación-acción educativa, aplicada
 en una Escuela Preparatoria Oficial (EPO) No. 111 del Estado de México
 con 45 estudiantes. Se organiza en cuatro fases: diagnóstico de
 prácticas de literacidad digital con IAG; búsqueda de fuentes
 académicas en Google Académico; lectura crítica de un texto de la
 Estrategia Nacional de Lectura; y creación de un texto literario
 asistido por IAG, con un video como producto final.

La pregunta que orienta el trabajo es: ¿de qué manera una
 intervención de escritura creativa asistida por IAG, articulada con
 lectura culturalmente situada y producción multimodal, puede
 contribuir al desarrollo de competencias de literacidad digital
 crítica en estudiantes de Educación Media Superior? La hipótesis
 sostiene que la articulación entre escritura creativa, lectura situada
 y producción multimodal con IAG constituye una entrada pedagógica
 efectiva para identificar alucinaciones y sesgos en los modelos
 generativos y para reposicionar la lectoescritura como práctica social
 situada.

Dado que la intervención está en proceso de implementación, este
 artículo se propone como un avance centrado en el diseño, la
 fundamentación teórica y la justificación metodológica, así como en la
 discusión preliminar de su pertinencia para las literacidades
 digitales en bachillerato mexicano. La sistematización completa de los
 hallazgos empíricos será objeto de un trabajo posterior.

La perspectiva sociocultural ha desplazado las concepciones
 puramente cognitivas de la alfabetización. Barton, D., y Hamilton, M. (2000). Literacy practices. En D. Barton, M. Hamilton y R. Ivanič (Eds.), (pp. 7-15). Routledge.Barton y Hamilton (2000),
 desde los New Literacy Studies, sostienen que la literacidad es
 esencialmente social y se comprende mejor como un conjunto de
 prácticas inferibles a partir de eventos mediados por textos escritos.
 Leer y escribir no son habilidades vacías, sino prácticas situadas que
 implican comunidades discursivas, negociación de significados y
 agencia epistémica.

En el contexto hispanohablante, Cassany, D. (2012). . Anagrama.Cassany (2012) ha analizado la
 lectura y escritura en entornos digitales, mostrando cómo internet
 transformó las prácticas letradas y planteando preguntas centrales
 para la educación: cómo se construye el significado en la red y qué
 competencias críticas se requieren para distinguir la información
 verificable de la verosímil pero infundada. Esta dimensión es
 especialmente relevante cuando los textos están generados o mediados
 por IAG.

La literacidad digital no se reduce al uso de herramientas:
 recupera las dimensiones cognitivas, ética, social y creativa de la
 literacidad y las redefine en un entorno mediado por algoritmos, datos
 masivos y modelos generativos. Implica competencias para buscar,
 seleccionar y evaluar fuentes; reconocer la procedencia, los sesgos y
 los límites de los textos digitales; y producir contenidos propios en
 formatos multimodales. Las revisiones sistemáticas del campo lo
 organizan en torno a la literacidad, las competencias, las habilidades
 y el pensamiento digitales, y advierten sobre las desigualdades de
 acceso entre regiones (Tinmaz, H., Lee, Y.-T., Fanea-Ivanovici, M., y Baber, H. (2022). A systematic review on digital literacy. , Artículo 21. Tinmaz, Lee, Fanea-Ivanovici y Baber, 2022); a
 la vez, se ha documentado el tránsito de la literacidad digital hacia
 la literacidad en IAG mediante marcos integradores (Memarian, B., y Doleck, T. (2026). From digital literacy to AI literacy: A systematic review and integrative framework for education. (1). Memarian y Doleck,
 2026).

En contextos donde los y las estudiantes usan IAG cotidianamente,
 pero sin marcos críticos, la literacidad digital les permite gestionar
 la incertidumbre y discernir entre información verificable y
 verosímil, reconociendo las alucinaciones. Esto resuena con la
 advertencia de Holton, R. (2023). Artificial intelligence and the problem of
radical uncertainty. En S. Lindgren (Ed.), (pp. 56-66).
Edward Elgar Publishing. Holton (2023) sobre la incapacidad de las máquinas para
 responder a la incertidumbre como la inteligencia humana situada, y
 con la propuesta de Walter, Y. (2024). Embracing the future of artificial intelligence
in the classroom: The relevance of AI literacy, prompt engineering,
and critical thinking in modern education. (1),
Artículo 15. Walter (2024) de articular literacidad en IAG,
 ingeniería de
La Estrategia Nacional de Lectura, impulsada por la SEP desde 2019,
 busca consolidar a México como una república de lectoras y lectores y
 articula tres ejes de acción (formativo, sociocultural e informativo),
 vinculando lectura, escritura y creación. Su incorporación al diseño
 responde a la búsqueda de un anclaje situado para el trabajo con IAG:
 no incorporar la herramienta como dispositivo aislado, sino integrarla
 en una práctica cultural local de lectura y producción de sentido.

La selección y análisis de las fuentes que sustentan el estado de
 la cuestión se realizó siguiendo el protocolo PRISMA 2020 (Page, M. J., McKenzie, J. E., Bossuyt, P. M., Boutron, I.,
Hoffmann, T. C., Mulrow, C. D., Shamseer, L., Tetzlaff, J. M., Akl, E.
A., Brennan, S. E., Chou, R., Glanville, J., Grimshaw, J. M.,
Hróbjartsson, A., Lalu, M. M., Li, T., Loder, E. W., Mayo-Wilson, E.,
McDonald, S., Moher, D. (2021). The PRISMA 2020 statement: An updated
guideline for reporting systematic reviews. ,
n71. Page et
 al., 2021) y el modelo PICO (Población, Intervención, Comparación,
 Outcome-Resultado) para la formulación de la pregunta de investigación
 bibliográfica. El procedimiento de búsqueda y selección se conserva en
 la sección de diseño metodológico por tratarse de una decisión de
 método (Tablas
Para fundamentar el estado de la cuestión sobre una base
 bibliográfica transparente, replicable y libre de sesgos, la revisión
 siguió el protocolo PRISMA 2020 (Page, M. J., McKenzie, J. E., Bossuyt, P. M., Boutron, I., Hoffmann, T. C., Mulrow, C. D., Shamseer, L., Tetzlaff, J. M., Akl, E. A., Brennan, S. E., Chou, R., Glanville, J., Grimshaw, J. M., Hróbjartsson, A., Lalu, M. M., Li, T., Loder, E. W., Mayo-Wilson, E., McDonald, S., Moher, D. (2021). The PRISMA 2020 statement: An updated guideline for reporting systematic reviews. , n71. Page et al., 2021), que establece
 directrices para documentar la identificación, cribado, elegibilidad y
 síntesis de la evidencia, garantizando la reproducibilidad del
 procedimiento.

Para formular una pregunta bibliográfica precisa se aplicó el
 modelo PICO, que permite delimitar el alcance del problema y derivar
 términos de búsqueda (Chocobar Reyes, E. J., y Barreda Medina, R. F. (2025). Estructuras
metodológicas PICO y PRISMA 2020 en la elaboración de artículos de
revisión sistemática: Lo que todo investigador debe conocer y dominar.
(1), 8525-8543.
Chocobar y Barreda, 2025). La
| Estudiantes de educación media superior y secundaria
 (bachillerato, K-12 alto). Estudios en educación superior se
 admiten cuando aportan marcos conceptuales transferibles. | 
|
| Inteligencia artificial generativa (ChatGPT, Gemini,
 Copilot, LLMs) integrada a prácticas de lectura, escritura y
 literacidad digital en contextos educativos. | 
|
| Prácticas educativas sin IA generativa, intervenciones
 tradicionales de literacidad, o contextos sin formación
 explícita en literacidad en IA. | 
|
| Desarrollo de literacidad digital crítica y literacidad en
 IA: identificación de alucinaciones y sesgos, verificación de
 fuentes, integridad académica, voz autoral y producción
 multimodal. | 

Con base en esta operacionalización, la pregunta orientadora fue:
 ¿cómo se ha caracterizado, en la literatura empírica y de revisión
 publicada entre 2020 y 2026, la integración de IA generativa en
 estudiantes de bachillerato y secundaria respecto al desarrollo de
 literacidad digital crítica? La búsqueda se realizó en bases indexadas
 (Scopus, Springer, Wiley, Frontiers, ScienceDirect, PLoS, ERIC, SciELO
 y Semantic Scholar), combinando términos en inglés y español con
 operadores booleanos. Los criterios de inclusión y exclusión se
 sintetizan en la
| Artículos arbitrados, capítulos de libro o actas con DOI
 verificable. | 
Editoriales, blogs, notas de prensa y materiales sin DOI
 verificable. | 

| Publicaciones entre 2020 y 2026, con excepción de fuentes
 seminales sobre literacidad (Barton, D., y Hamilton, M. (2000). Literacy practices. En D. Barton, M. Hamilton y R. Ivanič (Eds.), (pp. 7-15). Routledge.Barton y Hamilton, 2000; Cassany, D. (2012). . Anagrama.Cassany,
 2012) e investigación-acción (Lewin, K. (1946). Action research and minority problems. (4), 34-46. Lewin, 1946; Elliott, J. (2005). (4ª ed.; P. Manzano, Trad.). Ediciones Morata. (Trabajo original publicado en 1991)Elliott,
 2005). | 
Trabajos previos a 2020 sobre IA generativa, dado el
 cambio de paradigma asociado al lanzamiento público de ChatGPT
 en 2022. | 

| Idiomas inglés o español. | 
Otros idiomas. | 

| Estudios empíricos o revisiones sistemáticas sobre IA
 generativa en educación media superior, secundaria o,
 transferiblemente, educación superior. | 
Estudios sin foco educativo o sin población estudiantil
 identificada. | 

| Trabajos que abordan literacidad digital, literacidad en
 IA, alucinaciones, sesgos, integridad académica o escritura
 creativa con IA. | 
Trabajos centrados exclusivamente en aspectos técnicos del
 entrenamiento de modelos sin componente pedagógico. | 

La aplicación secuencial de estos criterios siguió el flujo de
 cuatro fases recomendado por PRISMA 2020: identificación, cribado,
 evaluación de elegibilidad e inclusión. La
| Búsqueda en bases académicas con cadenas booleanas
 combinando términos PICO; recuperación de registros únicos
 tras eliminar duplicados. | 
~120 registros | 
|
| Revisión de título y resumen contra criterios de
 inclusión/exclusión; descarte de editoriales, notas de prensa
 y trabajos sin foco educativo. | 
~70 registros | 
|
| Lectura del texto completo y verificación de DOI; descarte
 de fuentes no verificables o con metadatos incompletos. | 
~50 registros | 
|
| Fuentes verificadas con DOI o URL editorial confirmada,
 categorizadas temáticamente para el estado de la
 cuestión. | 
36 fuentes | 

Las 36 fuentes incluidas se organizaron en siete categorías
 temáticas emergentes del análisis de contenido (
La discusión académica sobre la literacidad en inteligencia
 artificial es un campo en construcción acelerada desde Long, D., y Magerko, B. (2020). What is AI literacy? Competencies and design considerations. En (pp. 1-16). Association for Computing Machinery. Long y Magerko
 (2020) establecieron las primeras competencias para definirla,
 entendida como las capacidades que permiten evaluar críticamente las
 tecnologías de IAG, colaborar con ellas y usarlas en distintos
 contextos. Su consolidación ha sido documentada por revisiones
 sistemáticas y bibliométricas (Gu, X., y Ericson, B. J. (2025). AI literacy in K-12 and higher education in the wake of generative AI: An integrative review. En (pp. 125-140). Association for Computing Machinery. Gu y Ericson, 2025., Yang, Y., Zhang, Y., Sun, D., He, W., y Wei, Y. (2025). Navigating the landscape of AI literacy education: Insights from a decade of research (2014-2024). , Artículo 374. Yang et al.,
 2025), que coinciden en mapear una expansión sostenida de la
 producción académica y una concentración geográfica de los estudios en
 Asia, Norteamérica y Europa. En esa línea, la revisión sistemática de
 Reicho, M., Otrel-Cass, K., Ebner, M., Brünner, B., Freinhofer, D., e Irfan, J. (2026). Generative AI literacy across education and business: Competencies, obstacles, and benefits—A systematic literature review. , Artículo 23. Reicho et al. (2026), realizada con el protocolo PRISMA 2020,
 sintetiza competencias, obstáculos y beneficios de la IAG en la
 educación y el ámbito profesional.

A partir de ese marco, Ng, D. T. K., Leung, J. K. L., Chu, S. K. W., y Qiao, M. S. (2021). Conceptualizing AI literacy: An exploratory review. , Artículo 100041. Ng et al., Leung, Chu y Qiao (2021)
 conceptualizaron la literacidad en IA en torno a cuatro aspectos:
 conocer y comprender, usar y aplicar, evaluar y crear, y cuestiones
 éticas. Posteriormente, Ng, D. T. K., Su, J., Leung, J. K. L., y Chu, S. K. W. (2024). Artificial intelligence (AI) literacy education in secondary schools: A review. (10), 6204-6224. Ng et al. (2024) desarrollaron y validaron el
 AIG Literacy Questionnaire (AILQ), instrumento de 32 ítems para
 estudiantes de secundaria organizado en cuatro dimensiones afectiva,
 conductual, cognitiva y ética conocidas como modelo ABCE, hoy una
 referencia para operacionalizar el constructo. En paralelo, para la
 escritura en lengua extranjera, Jiang, G. (2026). A conceptual analysis: Generative artificial intelligence literacy in English as a foreign language writing. , Artículo 1815271. Jiang (2026) sintetiza un marco de
 cinco dimensiones comprensión, intención, aplicación, evaluación y
 ética con la criticidad como núcleo, mientras que Zainal, M. A., Matore, M. E. M., y Maat, S. M. (2026b). An exploratory review on conceptualizing generative artificial intelligence literacy. (2), 1023-1035. doi.org/10.11591/ijai.v15.i2.pp1023-1035Zainal et al.
 (2026b) revisan de forma exploratoria las conceptualizaciones
 disponibles de la literacidad en IA. Otros instrumentos complementan
 el panorama, como el AI Literacy Test de Hornberger, et al. (2023) y
 el AI Literacy Concept Inventory Zhang, H., Perry, A., y Lee, I. (2025). Developing and validating the artificial intelligence literacy concept inventory: An instrument to assess artificial intelligence literacy among middle school students. (1), 398-438. Zhang et al. (2025), si bien la
 investigación se concentra en países asiáticos y europeos. La
 expansión de estos instrumentos ha motivado revisiones sistemáticas de
 las herramientas de medición de la literacidad en IA (Zainal, M. A., Matore, M. E. E. M., y Maat, S. M. (2026a). Assessing teachers' AI literacy: A systematic review of measurement tools. . Publicación anticipada en línea. Zainal et al.,
 2026a).

En el contexto latinoamericano, la evidencia empírica es aún
 escasa. El estudio más comparable es el de Verduga-Alcívar, D. A., Román-Cao, E., y Sablón-Cossío, N. (2026). An assessment of artificial intelligence literacy in Ecuadorian university students. , Artículo 102465. Verduga et al. (2026), con
 576 estudiantes universitarios de la Universidad Técnica de Manabí,
 Ecuador. Aplicando el AILQ, reportan diferencias significativas según
 edad y semestre, lo que sugiere que la literacidad se fortalece con la
 experiencia académica. Dos hallazgos son relevantes aquí: la media
 obtenida (2.39) fue sensiblemente inferior a la superior a 3.00
 reportada por Ng, D. T. K., Su, J., Leung, J. K. L., y Chu, S. K. W. (2024). Artificial intelligence (AI) literacy education in secondary schools: A review. (10), 6204-6224. Ng et al. (2024) en bachillerato de Hong Kong, lo que
 apunta a brechas en el contexto latinoamericano; y el 60.4% usó
 ChatGPT como herramienta principal. La revisión de Salas Canul, A. A., y Quiñonez Pech, S. H. (2026). Uso de la inteligencia artificial generativa en el nivel de bachillerato: Una revisión sistemática (2020-2025). (1). Salas y Quiñonez
 (2026) confirma que en bachillerato la IAG se usa sobre todo como
 apoyo para tareas, con una tensión sostenida entre el uso instrumental
 y los dilemas éticos del plagio.

Un estudio cuantitativo de Torres Nabel, L. C., y Basilio Rizo, L. I. (2025). Inteligencia artificial generativa en estudiantes de educación media superior en México. El uso de ChatGPT en estudiantes del Centro de Enseñanza Técnica Industrial (CETI). (4), 11316-11353. Torres y Basilio (2025), aplicado a 441
 estudiantes de educación media superior del CETI de Guadalajara
 mediante el modelo MCER (Modelo Complementario de Expectativa de
 Rendimiento), identificó la expectativa de rendimiento como el
 predictor más significativo de la intención de uso de ChatGPT, y
 reveló que la sobrecarga académica impulsa un uso instrumental
 orientado a la entrega de tareas sin profundizar en la
 comprensión.

Por su parte, Artopoulos, A., y Lliteras, A. (2024). Alfabetización crítica en IA. Recursos educativos para una pedagogía de la descajanegrización. (19), e168. Artopoulos y Lliteras (2024) abordan el impacto de la
 IAG en la educación superior desde una perspectiva crítica, subrayando
 la necesidad de una alfabetización crítica en IAG que permita
 identificar alucinaciones y sesgos algorítmicos. Recuperan el concepto
 de blackboxing para argumentar que herramientas como ChatGPT
 representan un riesgo epistemológico. En una encuesta a 62 estudiantes
 de la Universidad Nacional de La Plata, el 78.2% reconoce el concepto
 de sesgo algorítmico, pero el 45.2% admite no saber cómo detectarlo,
 evidenciando una brecha entre el conocimiento declarativo y el
 procedimental.

Faix, D. (2024). . Universidad Eötvös Loránd. Faix (2024) explora el potencial de la IAG en la enseñanza del
 Español como Lengua Extranjera (ELE) mediante la autoficción, recurso
 que difumina la línea entre realidad y ficción cuando coinciden autor,
 narrador y personaje. Empleó ChatGPT para diseñar actividades a partir
 de un texto literario, mostrando cómo la IAG puede explorar vivencias
 personales y desplegar creatividad estética sin renunciar a la voz
 autoral.

Sin embargo, Alpizar Garrido, L. O., y Martínez Ruiz, H. (2024). Perspectiva de estudiantes de nivel medio superior respecto al uso de la inteligencia artificial generativa en su aprendizaje. (28), e628. Alpízar y Martínez (2024) documentan la percepción de
 76 estudiantes de nivel medio superior de una institución privada de
 la Ciudad de México sobre el uso de la IAG: el 31.5% no percibe una
 mejora sustantiva en su motivación y el 59.2% declara no tener ninguna
 preocupación ética, de privacidad o de sesgo, lo que sugiere una
 limitada conciencia crítica. Los autores concluyen que su integración
 educativa requiere políticas institucionales, formación docente y
 marcos de uso responsable. En el plano docente, Karousiou, C., y Evagorou, M. (2026). Perspectives of teachers on integrating AI tools in science education. , Artículo 1738401. Karousiou y Evagorou
 (2026) constatan, con 43 profesores de ciencias, entusiasmo ante el
 potencial de la IAG junto a preocupaciones éticas, técnicas y de
 privacidad, y subrayan la necesidad de desarrollo profesional continuo
 y apoyo institucional.

Cruz, M., Mascarenhas, D., y Pinto, C. (2024). Aportes de la inteligencia artificial en estudios hispanoamericanos y objetivos culturales al desarrollo de la pedagogía culturalmente relevante. , (E71), 26-41.Cruz et al. (2024) exploran la integración de la IAG en la
 enseñanza de la literatura y cultura española, mostrando cómo puede
 enriquecer el análisis de los textos literarios. Enfatizan la
 alfabetización en IAG como condición necesaria para que estudiantes y
 docentes naveguen estas tecnologías, entendida como el conjunto de
 competencias para evaluar, comprender y gestionar las tecnologías de
 IAG en distintos contextos (Cruz, M., Mascarenhas, D., y Pinto, C. (2024). Aportes de la inteligencia artificial en estudios hispanoamericanos y objetivos culturales al desarrollo de la pedagogía culturalmente relevante. , (E71), 26-41.Cruz et al., 2024, p. 27).

En lo que respecta a la incorporación de la IAG en las prácticas
 letradas, Cassany, D. (2024). (Enseñar a) leer y escribir con inteligencias artificiales generativas: reflexiones, oportunidades y retos. (2), 320-336. Cassany (2024) documenta etnográficamente los usos que
 profesionales hispanohablantes hacen de ChatGPT, Gemini y Copilot.
 Distingue entre el usuario principiante, que delega acríticamente la
 producción textual, y el experto, que la integra manteniendo plena
 responsabilidad autoral, y plantea un protocolo didáctico basado en
 transparencia, verificación y profundización crítica, anticipando las
 implicaciones de la IAG sobre el plagio y la autoría en la era del
 'posplagio'.

En esta misma línea, Cassany, D., y Casarin, M. (2025). Éxito, fracaso y retos letrados con la IA. (23), 105-127.Cassany y Casarin (2025) documentan los usos
 que diez profesionales hispanohablantes hacen de la IAG en sus rutinas
 de lectura y escritura, identificando siete acciones letradas mediadas
 por IAG y caracterizando la interacción humano-IA como un proceso
 conversacional iterativo, sostenido mediante prompts que se reformulan
 a partir de la lectura crítica de los resultados.

Domínguez-Caiza, J. L. (2025). El reto de la inteligencia artificial ante la investigación en ciencias sociales. (1), 60-70. Domínguez-Caiza (2025) señala la falta de conocimiento técnico como
 barrera principal para la integración crítica de la IAG en las
 ciencias sociales latinoamericanas, en sintonía con la observación de
 Holton, R. (2023). Artificial intelligence and the problem of radical uncertainty. En S. Lindgren (Ed.), (pp. 56-66). Edward Elgar Publishing. Holton (2023) respecto a los límites de la IAG tratada como proceso
 autoactuante frente a la incertidumbre humana situada. A pesar del
 crecimiento del campo, persisten vacíos en los que se inscribe el
 presente trabajo. Los instrumentos y estudios disponibles han sido
 desarrollados en contextos universitarios o de bachillerato asiáticos
 y europeos; los estudios en bachillerato mexicano, particularmente en
 contextos con desigualdad, son escasos.

Adicionalmente, los enfoques cuantitativos dominantes capturan
 niveles de literacidad, pero ofrecen menos información sobre las
 prácticas situadas y los procesos pedagógicos que la construyen. Por
 último, hay poca evidencia sobre intervenciones concretas que
 articulen lectura culturalmente situada, escritura creativa con IAG y
 producción multimodal.

Los hallazgos coinciden en que la incorporación de la IAG en las
 prácticas letradas reconfigura los subprocesos cognitivos de la
 escritura: el usuario experto asume un rol activo de regulación,
 verificación crítica y personalización del producto, mientras los
 principiantes la emplean de forma impulsiva. La lectura crítica
 emerge, así como competencia medular de la literacidad digital
 contemporánea y sustenta la necesidad de incorporar la IAG de manera
 regulada y transparente, atendiendo a sus limitaciones (alucinaciones,
 sesgos, homogeneización estilística) y fomentando el aprendizaje
 autorregulado.

La selección del enfoque mixto desde la perspectiva de Creswell, J. W., y Plano Clark, V. L. (2018). (3ª ed.). SAGE Publications.Creswell y
 Plano (2018), obedece a la naturaleza del objeto. Por un lado, se
 interviene pedagógicamente para fortalecer la literacidad crítica
 frente a las alucinaciones y sesgos de los modelos; por otro, las
 prácticas con IA ocurren fuera del aula, en los celulares de los y las
 estudiantes, mediante interacciones breves y contextuales. La
 intervención organiza las cuatro fases como ciclos de acción y
 reflexión.

El presente estudio se enmarca en un paradigma sociocrítico
 (Habermas, J. (1982). Conocimiento e interés. Taurus.Habermas, 1982; Carr, W., y Kemmis, S. (1988). Teoría crítica de la enseñanza: La investigación-acción en la formación del profesorado. Martínez Roca. DialnetCarr y Kemmis, 1988) con enfoque mixto, articulando
 dimensiones cualitativas y cuantitativas para comprender y transformar
 la realidad educativa. El diseño es una investigación-acción que
 combina la transformación de las prácticas de literacidad digital en
 el aula con la observación sistemática de los significados que el
 estudiantado atribuye al uso de la IAG.

De acuerdo con Elliott, J. (2005). (4ª ed.; P. Manzano, Trad.). Ediciones Morata. (Trabajo original publicado en 1991)Elliott (2005): la investigación acción se define
 como el estudio de una situación social para tratar de mejorar la
 calidad de la acción en ella misma; tiene como objetivo proporcionar
 elementos que faciliten el juicio práctico en situaciones concretas
 y ayuden a las personas a actuar de manera más inteligente y
 acertada (p. 26).

Este enfoque permite al docente asumir el rol de investigador de su
 propia práctica, alcanzando niveles de reflexión crítica que conducen
 a la transformación educativa.

La investigación-acción tiene como función primordial la
 transformación de la práctica; por ello, este estudio busca
 reconstruir e innovar el diseño de las actividades del aula. García Herrera, A. P., y Dueñas García, J. L. (2006). Estrategias
para el análisis, condición necesaria para significar la práctica. En
R. C. Perales Ponce (Coord.), (pp. 99-137). Paidós Educador.García y
 Dueñas (2006), en
Fierro, C., Fortoul, B., y Rosas, L. (1999). . Paidós.Fierro et al. (1999) complementan este encuadre teórico al proponer
 que la práctica docente puede analizarse en seis dimensiones
 interrelacionadas en la
| Creencias, valores, identidad profesional y autopercepción
 del docente | 
|
| Relaciones pedagógicas entre docentes, estudiantes y
 comunidad educativa | 
|
| Estrategias de enseñanza, actividades, recursos y
 evaluación del aprendizaje | 
|
| Normas, cultura organizacional, políticas y recursos de la
 institución | 
|
| Contexto comunitario, sociocultural y condiciones
 estructurales | 
|
| Ética, principios y compromisos que orientan la práctica
 educativa | 

Esta articulación conceptual orienta el registro sistemático y la
 interpretación de los datos en el presente trabajo.

El modelo de investigación-acción propuesto por Lewin, K. (1946). Action research and minority problems. (4), 34-46. Lewin (1946)
 implica una espiral de ciclos iterativos que comprende las siguientes
 fases:

Identificación de una idea general de mejora

Reconocimiento y diagnóstico de la situación problemática

Planificación general de estrategias de intervención

Desarrollo de la primera fase de la acción

Implementación de las estrategias planificadas

Evaluación sistemática de la acción realizada

Revisión del plan general con base en los resultados
 obtenidos

Esta estructura conforma un bucle en espiral: cada ciclo ajusta el
 plan general a partir de la evaluación previa. Kemmis, S. (1989). Investigación en la acción. En T. Husén y T. N.
Postlethwaite (Eds.), (Vol. 6, pp. 3330-3337). MEC-Vicens Vives.Kemmis (1989) recuperó
 y sistematizó este modelo para el ámbito educativo, consolidándolo
 como referencia en la investigación-acción educativa contemporánea.

PLANIFICACION: Idea general de mejora. 
 | 
 1. PLAN REVISADO: ajustes previos. | 

ACTUAR: Implementar 
 | 
 2. ACTUAR: reimplementar. | 

OBSERVAR: evaluar el proceso. 
 | 
 3. OBSERVAR: evaluar de nuevo. | 

REFLEXIONAR: revisar el plan 
 | 
 4. REFLEXIONAR: nuevas ideas. | 

| Espiral ascendente de ciclos | 
|
La intervención se desarrolla con 45 estudiantes de segundo
 semestre de bachillerato general, inscritos en una Escuela
 Preparatoria Oficial No. 111 del Estado de México. La participación de
 los y las estudiantes es voluntaria y se realiza en el marco de las
 actividades curriculares regulares. Las edades oscilaron entre 15 y 17
 años, con una concentración mayoritaria en los 15-16 años (75.7%). La
 casi totalidad de los participantes reportó no hablar ninguna lengua
 adicional al español (94.6%), con dos estudiantes que indicaron hablar
 una lengua indígena. En términos de localidad, el 100% proviene de
 comunidades rurales del municipio donde se desarrolla la intervención;
 aunque la cabecera municipal presenta dinámicas urbanas, las
 condiciones de capital cultural y acceso tecnológico de los hogares de
 origen siguen siendo predominantemente rurales.

La pertinencia analítica de este caso descansa en dos condiciones
 convergentes. En primer lugar, se trata del grupo-clase del propio
 docente-investigador a cargo de la asignatura de Lengua y Comunicación
 II, segundo semestre; lo que sitúa la intervención en el corazón de la
 investigación-acción: el aula no es un escenario externo seleccionado
 por conveniencia, sino el espacio de la práctica que se busca
 comprender y transformar (Elliott, J. (2005). (4ª ed.; P. Manzano, Trad.). Ediciones Morata. (Trabajo original publicado en 1991)Elliott, 2005).

En segundo lugar, el grupo encarna de manera concentrada las
 condiciones de desigualdad estructural que motivan el estudio: la
 totalidad de los y las estudiantes accede a la IAG principalmente
 desde el celular y carece de formación escolar previa en el uso
 crítico de estas herramientas. Estas circunstancias, lejos de ser
 periféricas, constituyen precisamente el tipo de contexto
 subrepresentado en la literatura internacional sobre literacidad en
 IAG, dominada por poblaciones universitarias o de bachillerato
 asiáticas y europeas, lo que vuelve al caso relevante para la pregunta
 de investigación formulada.

El doble rol docente/investigador, inherente a la
 investigación-acción, exige una vigilancia explícita sobre los riesgos
 de sesgo que señala Elliott, J. (2005). (4ª ed.; P. Manzano, Trad.). Ediciones Morata. (Trabajo original publicado en 1991)Elliott (2005). Para mitigarlos, el diseño
 incorpora primero la categorización que se diseñó a partir del
 diagnóstico, posteriormente la triangulación entre fuentes
 (estudiantes, docente y productos), la reflexividad sistemática de
 quien investiga mediante notas de campo y la validación comunicativa
 con los propios participantes al cierre del ciclo, dispositivos que se
 detallan en el apartado de criterios de rigor. Se reconoce, asimismo,
 que la posición del docente como figura de autoridad puede condicionar
 las respuestas del estudiantado, por lo que la interpretación de los
 datos se realiza con la cautela correspondiente.

En lo relativo a la ética de la investigación, la participación se
 gestionó mediante un protocolo de consentimiento informado explícito.
 Dado que las y los estudiantes son menores de edad, se recabó el
 asentimiento informado de cada participante y la autorización por
 escrito de madres, padres o tutores y autoridades educativas
 inmediatas, en la que se explicó el propósito del estudio, el
 tratamiento confidencial de los datos y el carácter voluntario de la
 colaboración. De este modo, la voluntariedad no quedó sometida a la
 dinámica curricular ni a la asimetría propia de la relación
 pedagógica, sino mediada por un procedimiento de consentimiento
 documentado.

La intervención se organiza en cuatro fases secuenciales: (1)
 diagnóstico de prácticas de literacidad digital con IAG, mediante
 cuestionario aplicado a los 45 estudiantes; (2) búsqueda y selección
 de fuentes académicas mediante Google Académico, con énfasis en
 criterios de calidad y procedencia; (3) lectura crítica de un texto
 vinculado a la Estrategia Nacional de Lectura, articulando la
 dimensión culturalmente situada de la lectura; y (4) creación de un
 texto literario asistido por herramientas de IAG, con un video de 30 a
 60 segundos como producto final en el que los y las estudiantes
 comunican sus descubrimientos sobre el proceso.

Apuntes de los estudiantes, reflexión sobre uso de IA.
Producto multimodal.
El docente/investigador, utilizó Chat GPT-5.5 de OpenAI para dar
 ejemplos de la creación de textos literarios, durante la exposición en
 tiempo real, creando un texto literario a partir de un suceso de la
 cotidianidad en el momento de la intervención, las palabras que se le
 proporcionaron a la IAG se relacionaban con un lugar, una situación y
 una emoción.

La generación de información se organiza en cuatro fuentes: (a)
 cuestionario diagnóstico sobre prácticas y representaciones del uso de
 IAG (fase 1); (b) observación participante durante las cuatro fases,
 con notas de campo sobre interacciones estudiante-IAG; (c) análisis de
 los productos generados con IAG (prompts, conversaciones, fuentes y
 textos literarios); y (d) análisis del video final como producto
 multimodal que opera como evidencia pedagógica y auto-representación
 de los participantes.

Los datos del diagnóstico revelan un perfil de acceso tecnológico
 caracterizado por una fuerte 'celularización': el 89.2% de los
 participantes accede a la IAG desde su celular, mientras que solo el
 5.4% cuenta con computadora portátil o de escritorio propia con
 conectividad; el 78.4% dispone de wifi fijo en casa, pero el 21.6%
 depende exclusivamente de datos móviles, lo que introduce
 desigualdades relevantes que deben considerarse en cualquier
 intervención pedagógica con IAG.

En cuanto a las prácticas de uso, la IAG está presente de manera
 significativa: el 84.3% de los estudiantes la utiliza al menos 'a
 veces', principalmente para realizar tareas escolares (54.1%). Sin
 embargo, su empleo para creación de contenido propio (poemas,
 canciones, ficción, etcétera) es mucho menor. (
| Accede a la IA desde el celular | 
89.2% | 

| Dispone de computadora propia con conectividad | 
5.4% | 

| Cuenta con wifi fijo en casa | 
78.4% | 

| Depende exclusivamente de datos móviles | 
21.6% | 

| Utiliza la IA generativa al menos 'a veces' | 
84.3% | 

| La usa principalmente para realizar tareas escolares | 
54.1% | 

| Aprendió a usar IA de manera autónoma (siempre/casi
 siempre) | 
37.8% | 

| Nunca o casi nunca aprendió a usar IA en clases o talleres
 formales | 
43.2% | 

El predominio del aprendizaje autónomo e informal sobre el mediado
 por la escuela refuerza la pertinencia de intervenciones pedagógicas
 explícitas que acompañen y estructuren el uso de estas herramientas,
 sin sustituir la agencia exploratoria de los propios jóvenes.

La dimensión de literacidad crítica presenta los hallazgos más
 preocupantes. Ante la afirmación 'Sé que la IAG puede inventar datos,
 citas, autores o referencias que no existen (alucinaciones)', el 45.9%
 expresó desacuerdo y solo el 29.7% acuerdo. De forma consistente, el
 43.2% manifestó desacuerdo con verificar sistemáticamente la
 información de la IA en otras fuentes. Esta combinación de bajo
 reconocimiento de las alucinaciones y escasa verificación configura
 una vulnerabilidad epistémica importante, explicable por la fluidez y
 seguridad con que los modelos presentan sus respuestas.

En el plano ético, el 35.1% reconoció haber entregado como propio
 un trabajo generado total o casi totalmente por IAG sin informar al
 docente. Aunque este dato autorreportado debe leerse con cautela por
 la deseabilidad social, sugiere que la apropiación acrítica es ya una
 práctica extendida en el grupo, coherente con Lee, V. R., Pope, D., Miles, S., y Zárate, R. C. (2024). Cheating in the age of generative AI: A high school survey study of cheating behaviors before and after the release of ChatGPT. , Artículo 100253. Lee, Pope, Miles y
 Zárate (2024) y Mah, C., Walker, H., Phalen, L., Levine, S., Beck, S. W., y Pittman, J. (2024). Beyond CheatBots: Examining tensions in teachers’ and students’ perceptions of cheating and learning with ChatGPT. (5), Artículo 500. Mah et al. (2024) en bachilleratos estadounidenses.
 Estos resultados subrayan la urgencia de fortalecer la literacidad
 crítica y el uso ético de la IAG.

La articulación de las cuatro fases respondió a una lógica de
 andamiaje progresivo (Wood, D., Bruner, J. S., y Ross, G. (1976). The role of tutoring in problem solving. (2), 89-100. Wood, Bruner y Ross, 1976; Vygotsky, L. S. (1979). . Crítica.Vygotsky, 1979): de
 la toma de conciencia sobre las propias prácticas (diagnóstico) a la
 construcción de criterios para evaluar fuentes (búsqueda académica),
 la lectura crítica culturalmente situada (texto de la ENL) y la
 producción creativa reflexiva (creación literaria y video).

La elección de la escritura creativa como terreno de la creación
 con IAG no fue casual. A diferencia de la escritura expositiva, donde
 el texto generado puede usarse de forma directa, la escritura
 literaria activa criterios estéticos e identitarios que hacen más
 visible la diferencia entre la voz del sistema y la voz propia. Cuando
 un estudiante lee el poema que la IAG generó y siente que 'no es lo
 que quería decir', ejerce una competencia de literacidad crítica
 transferible a otros dominios. Este desplazamiento dialoga con Levine, S., Beck, S. W., Mah, C., Phalen, L., y Pittman, J. (2024). How do students use ChatGPT as a writing support? (5), 445-457. Levine
 et al. (2024) sobre las acciones letradas de los adolescentes al
 escribir con ChatGPT, y con Wu, D., y Zhang, J. (2025). Generative artificial intelligence in secondary education: Applications and effects on students’ innovation skills and digital literacy. (5), Artículo e0323349. Wu y Zhang (2025) sobre el efecto positivo
 de la IAG en la literacidad digital de estudiantes de secundaria.

En los videos, las reflexiones sobre la co-creación revelaron
 patrones recurrentes a analizar en trabajos futuros: sorpresa ante la
 fluidez del texto generado, incomodidad ante su 'impersonalidad',
 satisfacción cuando las modificaciones propias 'mejoraron' el
 resultado, y conciencia de que el valor del producto dependía más de
 sus decisiones que del sistema.

Un ejemplo prototípico de la Fase 4 es el video de un equipo
 titulado Creación literaria con ayuda de inteligencia artificial. En
 este artefacto multimodal de unos 116 segundos, los estudiantes
 analizan el poema 'Ratón' de Luis Flores Romero, identifican su tema
 central (la dificultad de escribir y los bloqueos creativos) y
 proponen una interpretación metafórica sólida: el ratón como
 representación de los obstáculos que devoran las palabras e impiden la
 expresión.

Los estudiantes emplearon IAG generativa para recrear y extender el
 texto literario, integrándolo en un video grabado en la institución
 que combina tomas del plantel, subtítulos, superposiciones lúdicas y
 una narración en voz en off que culmina en una reflexión
 metacognitiva: 'concluimos que la IAG es una herramienta útil para la
 creatividad humana, pero la creatividad humana sigue siendo esencial'.
 Esta conclusión evidencia el reposicionamiento de la agencia autoral y
 el reconocimiento de los límites de la IAG, aspecto central de la
 literacidad digital.

Este video permite triangular el diagnóstico con prácticas
 concretas. Mientras el 45.9% no reconocía las alucinaciones y el 35.1%
 había entregado trabajos generados íntegramente por IAG, el proceso
 documentado muestra un avance hacia una apropiación más reflexiva: los
 estudiantes usaron la IAG no solo como generador de contenido, sino
 como mediador de un proceso creativo en el que ejercieron juicio
 estético y editorial. Este tránsito hacia una evaluación más crítica
 es congruente con Zhou, C. (2026). From initial trust to critical reconstruction: Upper secondary students’ engagement with generative AI in science learning. , Artículo 1830646. Zhou (2026), quien documenta en estudiantes de
 educación media superior un movimiento desde la confianza inicial
 hacia la reconstrucción crítica de los contenidos generados por IAG,
 como forma de compromiso epistémico regulado (figura 3).

Ejemplo de producto multimodal de la Fase 4: video de co-creación literaria con IAG a partir del poema 'Ratón' de Luis Flores Romero
Los criterios de rigor se trabajan mediante triangulación entre
 fuentes (estudiantes, docente, productos), reflexividad explícita de
 quien investiga y validación comunicativa con los participantes al
 cierre del ciclo. El análisis es inductivo, con categorías emergentes
 vinculadas a las dimensiones cognitiva, ética, social y creativa. El
 marco ABCE de Ng, D. T. K., Su, J., Leung, J. K. L., y Chu, S. K. W. (2024). Artificial intelligence (AI) literacy education in secondary schools: A review. (10), 6204-6224. Ng et al. (2024) opera como referente comparativo, sin
 aplicación instrumental: el diseño cualitativo prioriza la comprensión
 situada frente a la medición estandarizada.

El diseño aquí presentado se construye en diálogo con tres líneas
 de discusión vinculadas al estado de la cuestión revisado. Primero,
 frente al predominio de instrumentos cuantitativos en el campo la
 intervención propone un enfoque cualitativo que prioriza la
 comprensión de las prácticas situadas y los procesos pedagógicos
 mediante los cuales se construye la literacidad crítica, sin
 desconocer el valor de los instrumentos estandarizados.

Segundo, frente a la centralidad del celular como dispositivo de
 acceso el diseño desarrolla competencias críticas transferibles a las
 prácticas extraescolares, articulando la Estrategia Nacional de
 Lectura y la producción multimodal en un marco que el estudiante
 movilice en sus interacciones cotidianas con la IAG.

Tercero, la fundamentación del diseño en la perspectiva
 sociocultural de la literacidad (Barton, D., y Hamilton, M. (2000). Literacy practices. En D. Barton, M. Hamilton y R. Ivanič (Eds.), (pp. 7-15). Routledge.Barton y Hamilton, 2000; Cassany, D. (2012). . Anagrama.Cassany,
 2012) ofrece una alternativa al tratamiento instrumental que con
 frecuencia se da a la IAG en contextos educativos. En sintonía Lim, F. V., Cope, B., y Kalantzis, M. (2026). Reimagining pedagogies for multiliteracies in the age of generative artificial intelligence. (2), 155-166. Lim et
 al. (2026) proponen imaginar las pedagogías de las multiliteracidades
 ante la IAG, que obliga a redefinir qué significa ser competente en la
 lectura y la escritura multimodales. La integración de la IAG en una
 práctica cultural local de lectura y producción de sentido es
 coherente con la advertencia de Holton, R. (2023). Artificial intelligence and the problem of radical uncertainty. En S. Lindgren (Ed.), (pp. 56-66). Edward Elgar Publishing. Holton (2023) sobre los límites de la
 IAG ante la incertidumbre, con Domínguez-Caiza, J. L. (2025). El reto de la inteligencia artificial ante la investigación en ciencias sociales. (1), 60-70. Domínguez-Caiza (2025) sobre la
 literacidad crítica en las ciencias sociales latinoamericanas, y con
 Walter, Y. (2024). Embracing the future of artificial intelligence in the classroom: The relevance of AI literacy, prompt engineering, and critical thinking in modern education. (1), Artículo 15. Walter (2024) sobre articular literacidad en IAG, ingeniería de
 prompts y pensamiento crítico como ejes formativos integrados.

Este artículo presenta el diseño y la fundamentación
 teórico-metodológica de una intervención de investigación-acción
 educativa orientada al desarrollo de literacidad digital crítica en
 bachillerato mexicano. La propuesta articula la perspectiva
 sociocultural de la literacidad con la discusión contemporánea sobre
 literacidad en inteligencia artificial y con los debates críticos
 sobre la integración social de la IAG, integrando un componente
 etnográfico-digital que documenta las prácticas situadas de los y las
 estudiantes. La revisión bibliográfica que sustenta el estado de la
 cuestión se realizó siguiendo el protocolo PRISMA 2020 con pregunta de
 investigación formulada bajo el modelo PICO, lo que aporta
 transparencia y replicabilidad al procedimiento de selección y
 categorización de fuentes.

El presente trabajo aporta dos contribuciones al campo de las
 humanidades digitales. Por un lado, propone un diseño metodológico
 mixto que articula investigación-acción educativa, ofreciendo una
 alternativa a los enfoques predominantemente cuantitativos que dominan
 el campo de la literacidad en IAG. Por otro, sitúa el debate en un
 contexto subrepresentado en la literatura: el bachillerato mexicano en
 condiciones de desigualdad estructural.

De los hallazgos del diagnóstico se derivan recomendaciones
 pedagógicas concretas para el trabajo con IAG en bachillerato.
 Primero, dada la baja identificación de las alucinaciones (45.9%) y la
 escasa práctica de verificación, conviene incorporar de forma
 explícita y sistemática rutinas de contraste de la información
 generada con fuentes externas, convirtiendo la verificación en un
 hábito letrado y no en una advertencia aislada. Segundo, ante el
 predominio del aprendizaje autónomo e informal sobre la formación
 escolar, la escuela debe asumir un papel activo que estructure ese
 aprendizaje sin anular la agencia exploratoria del estudiantado.
 Tercero, frente a la centralidad del celular como dispositivo de
 acceso, las competencias críticas deben diseñarse como transferibles a
 las prácticas extraescolares cotidianas. Cuarto, la escritura creativa
 resulta un terreno especialmente fértil para hacer visible la
 distancia entre la voz del modelo y la voz propia, por lo que se
 recomienda privilegiarla como puerta de entrada a la reflexión
 crítica. Finalmente, la prevalencia de entregas generadas por IAG sin
 declararlo (35.1%) hace necesario acompañar la intervención con
 acuerdos explícitos de integridad y transparencia académica
 construidos con el propio grupo.

La sistematización completa de los hallazgos empíricos de la
 intervención, que se encuentra en proceso de implementación, será
 objeto de un trabajo posterior. Las limitaciones de la presente
 contribución son inherentes a su naturaleza de avance: la pertinencia
 del diseño solo podrá evaluarse plenamente a la luz de los resultados
 de las cuatro fases. Aun así, la fundamentación teórica y la
 justificación metodológica aquí presentadas constituyen, en sí mismas,
 un aporte a la discusión sobre cómo abordar la literacidad digital
 crítica en bachillerato mexicano en tiempos de IAG.

En coherencia con el objeto de estudio de este trabajo y con los
 principios de transparencia que en él se promueven, las personas
 autoras declaran el uso de herramientas de Chat GPT
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